Ushuaia, Tierra del Fuego
Crujiente, la mesa de 14 lugares que cuenta Tierra del Fuego con mejillones y papas
Leandro Giménez y Camila Fernández dejaron de lado la centolla y el cordero para cocinar con lo que traen los pequeños productores fueguinos. Este año llegaron a la final del Prix Baron B.
En Ushuaia hay un restaurante que recibe apenas 14 personas por servicio y se propuso contar la isla desde lo cotidiano. Crujiente es el proyecto de Leandro Giménez y Camila Fernández, que en vez de apoyarse en la centolla, el cordero o la merluza negra eligieron mejillones, róbalos, papas, hongos y salicornia.
El formato nació de una necesidad: abrir un restaurante tradicional era demasiado caro, así que reconvirtieron un espacio chico. Lo que empezó como límite terminó definiendo la experiencia, con pocas mesas y un par de horas de charla entre quienes cocinan y quienes comen.
Los platos
Leandro asegura que los mejillones fueguinos son los mejores del planeta. Uno de sus platos los lleva con arena de pan y koji, pickles de salicornia y espuma de papa fermentada con agua de mar. Camila, por su parte, creó un locro de mar con collar de róbalo y chistorra casera de pescado y cerdo.
Con mejillones y papa fueron este año a la final del Prix Baron B en Buenos Aires. Detrás de ese plato estaba Juan Campos, el buzo que los sacó uno por uno.
La carta la deciden los productores
El menú cambia según lo que haya disponible: si un productor necesita colocar su mercadería, la cocina se acomoda. «No hay producto sin productores ni pescadores», resume Leandro.
Después de la final, la pareja empieza a pensar en un local a la calle.
Para organizar el viaje: alojamientos, paseos y servicios de Ushuaia en InterPatagonia.
Fuente: Diario Río Negro.



